domingo, 24 de julio de 2011

Amy Whinehouse 1983-2011





Veintisiete años. No, por favor, no otra vez.

Qué vacío inconmensurable se siente al ver esa cifra y pensar que otro artista se fue demasiado pronto. Saber que no existirá su próximo gran álbum, no habrá más canciones desgarradoras y emocionales, aquellas que te hacen sentir identificado, conmovido, hechizado. Tener la absoluta e ineludible certeza de jamás conocer todas las historias que se perdieron para siempre en el momento que dio su último suspiro. Su gran voz resonará en discos y reproductores, ya nunca más en un escenario o estudio. Todo el talento, las lágrimas de tantos fans, el inmenso silencio y luego las miradas de desconcierto ante la noticia. Veintisiete años, otra vez, la misma pesadilla. Otra estrella que brilló con intensidad en el cielo para luego estrellarse. Pero, aun así, permanece la esperanza de que su música no se olvidará. Este astro seguirá teniendo protagonismo en nuestros corazones. O, al menos, en el mío.

Paz a tu alma, Amy Winehouse.