domingo, 30 de enero de 2011

Evening Tide



Marea nocturna, arrástrame,

hazme olvidar todo aquello

que no es un florido pésame,

que en lo salado vi lo bello.


Oleaje tan furioso,el gran final,

miradas de todos los puertos

porque toda historia es lineal

y en un naufragio, ésta ha muerto.


Besos de suave espuma,

acaríciame, estúpido mar,

quiero ver entre tu bruma

cuánto me llegas a odiar.



Tiempo después de la tormenta,

tus arenas mojadas me buscan

para borrar el mal que me tienta

y cuyas heridas en mi pecho se cruzan



Cielo líquido, anda, llévame

a la paz que no sé hallar,

marea nocturna, arrástrame

dime que no he arado en tu mar.


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No saquen muchas conclusiones: quiero ir a la playa. Y soy una dramática. Y leo demasiado a Edgar Allan Poe. Y sufro del Síndrome de Sé-Rimar-Y-Tú-Seguramente-También, lo cual justifica el porqué escribo tantos poemas últimamente y no mi desaparición.

Pero ese no es el punto de esta actualización. Mi vida se ha complicado un poco, y considero conveniente extender la fecha de mi regreso. Aun así, no desesperen: sean niños buenos y recen a Chuck Norris para que no se adelante el 2012 o algo por el estilo y yo pueda volver pronto a molestarlos.

Besos, vuelvo cuando la FARC, la ETA, la MS-13 y los Pastafaristas acepten el rescate enviado por mis padres.