lunes, 22 de febrero de 2016

¿Qué hay de las relaciones a distancia?


        La tecnología ha hecho posible que las relaciones a distancia sean mucho más comunes que antes, o tal vez más fáciles (no hay que olvidar esas épocas románticas en las que enviar cartas que tardaban meses en llegar era el pan de cada día). Ahora parece que son más propensas a que sucedan, gracias a las maravillas de Internet.

         Pero ahora bien, ¿qué define a una relación a distancia? Simplemente es estar lejos. La cuestión viene en que la lejanía se presenta en muchas maneras, por lo que hay muchas maneras de estar lejos. Podemos empezar con la clásica jode-parejas: la que implica estar pegado todo el día a una pantalla, compartiendo con la pareja... mientras está al lado. La lejanía emocional se evidencia y hace que la distancia se afirme entre ambas personas. Esa es un tipo de relación a distancia de las que pueden ser conflictivas en más de un sentido.

          El segundo tipo de relación a distancia es el que implica es compartir con una pantalla de por medio... cuando la otra persona está lejos físicamente. En estos casos se hallan muchas veces las dificultades materiales que pueden haber por la misma distancia: una fecha indefinida para un encuentro físico o el desespero por una caricia más que virtual. En este caso, hay que ver cómo y quiénes conforman la pareja, es decir, si se conocen cara a cara antes de conformar un compromiso tan grande como lo es una relación seria de pareja, o si hay planes de un reencuentro futuro en el caso de que la pareja haya sido separada por motivos posteriores a la unión. Tal vez haya quiénes crean conveniente que la relación se mantenga detrás de la pantalla y por ello no es menos meritorio en la seriedad. Todo converge en el acuerdo de las partes.

     Aparte de eso, es complicado mantener un equilibrio en los aspectos emocional y temporal. Ninguno es menos importante que otro, pero empezaré por hablar de lo temporal. Es vital poder conseguir un acuerdo de ambas partes en la pareja en lo que se refiere a compartir; el estar todo el día mensajeando no es sinónimo de una buena relación ya que hay una dispersión de la realidad material de cada lado de la pantalla, y tampoco podrá mezclarse bien la pareja en todas las actividades (o bien se dejan de hacer otras cosas por tener el celular siempre a la mano). Un horario sano para compartir como una pareja presencial es fundamental también en una relación a distancia, aunque puede ser más confusa la línea a determinar.

       En el ámbito emocional, hay mucho de qué hablar, pero seré breve. El primer paso es decidir qué hacer con el rumbo de la relación: ¿es menos seria por ser a distancia?, ¿habrá cabida para otras personas?, ¿la confianza dónde queda? Esas son algunas de las preguntas a contestar y de las que se debe meditar a  profundidad, pues cada pareja es distinta y cada una tendrá sus lineamientos para que funcione.

    Lo último y lo más importante para mí, es el aspecto de la comunicación. Hablar mucho no es sinónimo de comunicarse, y eso sucede tanto en persona como a través de la pantalla. En una relación a distancia pueden presentarse problemas de comunicación por la falta de otras señas que no sean las palabras. En lo personal, considero importante el uso de los emoticones o stickers para poder apoyar las palabras y darles emociones que una expresión o una sonrisa no pueden dar: no es igual mandar un "Hola" a un "Hola :)", claro está.

     Las actividades para hacer a la hora de compartir tiempo en pareja son indispensables y puede que a veces difíciles de conseguir. Pueden ser una película, juegos online tanto casuales como gamers, redes sociales, foros, blogs, diarios online, aplicaciones, etc. Lo ideal es poder interactuar como pareja a lo largo de la relación, pero de maneras distintas. ¡La imaginación aquí es más importante de lo que se cree! Una buena idea son las aplicaciones para parejas, que se pueden tener en los smartphones. Allí habrán retos, ideas, juegos y demás para compartir.

         Y con respecto al sexo, bueno, hay muchas maneras con la tecnología de a hoy. Cada quién se las ingeniará en ese aspecto. Pero si hay algo muy importante para tener en cuenta y sin fallo a la hora de tener sexo: ¡nombrar las partes del cuerpo! Ya aquí no es un "tócame aquí", mientras se lleva una mano o una lengua a al sitio. Es impresciendible poder decir las cosas sin vergüenza o no se podrá hacer nada -o quedar como mala cama-.

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     EDITORIAL: Primer y quizás último artículo de Sofía K.V para este rincón del mundo, puesto que continuará en el equipo en calidad de redactora. Ella es blogger profesional en AndroConsejos, escritora amateur, geek de vocación y adorable por naturaleza.  Sus artículos son buenos, su amistad es mejor todavía.

Imagen por: Sara Herranz .