sábado, 6 de julio de 2013

Somos hijos del mar queriendo nadar en las alturas.


Volver a ti, aguas poco profundas
Artificio cuadrangular repleto de motivos de cerámica
Imaginarte ilimitada, inexplorada, insondable
Y desengañarme con el reborde de una esquina
o con la visión de una escalera
Sumergirme en ti, espejismo azulado
Porque hace mucho que quiero volver 
siempre he sido etérea, dama de aire,
 habitante de un reino de nubes
Pero no soy pájaro y las alas me han sido vedadas
Toco lo celestial en tu reflejo, soñado marino,
 e imagino las brazadas como batallas
 de mis plumas contra el viento
Dejo de respirar, estoy en ti, 
te regalo mi último aliento 
hecho burbujas en un frenesí
que muere con el instinto de buscar otra bocanada
Porque no eres mar, ni yo soy sirena.
Y como un falso pez bañado en cloro
podría fenecer de mil y un maneras
Quizás en otra vida no sea ni un halcón ni una estrella
Pero estaría bien ser una de las baldosas 
una en el fondo, recóndita, junto a otras
soñando que ese resplandor
es agua ahora
 y más tarde, pura luz.