viernes, 26 de julio de 2013

Los diamantes compran mujeres.



Deslumbra a la noche con el brillo de los falsos diamantes.
Ha caminado tantas veces por las mismas calles,
evoca sintiendo la suavidad del asiento.
Cuando venga la próxima curva en el sendero rectilíneo
quizás se digne a mirar un rascacielos e imaginarlo suyo.
Pero, debe ser paciente, la calma es buena consejera
para las arribistas con buenas imitaciones de Kartiér.
....
Confronta al recuerdo de la noche angustiosa, una vez más,
presintiendo lo costoso de escapar a la infancia y se ve
hambrienta, con frío, acariciando el zinc
de un techo demasiado cerca de su cabeza.
La vieja barriada se sobrepone al lujo citadino
en su mirada empañada de cristales.
Si se corre el maquillaje antes que el cliente, a todo adiós.
....
Por la autopista ve millares de estrellas en el Ávila
Qué extraño, que no suban más alto, se engaña
con alevosía e ingenuidad.
De día es un cinturón de miseria circundando la Métropolis,
 de noche fulgor que le da vida a las gemas.
Ya ve la entrada del Hotel; el corazón acelera
presiente que la mona se ve bien de seda.
....
La fiesta transcurre deliciosamente, como dijo
la dama cincuentona que le sonrió con hipocresía.
Habla poco, murmurando, su voz de iletrada es un impedimento
que la hace parecer más florero que acompañante.
Le dijeron que se inventara un nombre, y le pareció bonito Lucía
Sí, Lucía es mucho mejor que Bezabet, ahora que
el Ministro le dice Habitación 203.
.....
El ascensor tarda una eternidad, mientras, se acicala
El espejo le devuelve una cascada de pelo oscuro;
la cintura de avispa con otcutur rojo.
Lo único que no es original en ella son los diamantes, y se disgusta
Intuyó unas risas burlonas, no obstante, sabe que 
si todo sale bien, la llamarán
la Dama, y las alhajas serán de verdad.
.....
Ha llegado al piso, la llave tiembla
Su Caballero todavía tiene que brindar, y ella ya ha abierto
su propia botella, porque sabe que sin unas cuantas copas
la noche es más larga, así la subasta haya sido consentida
Ve por el cristal, y desde aquí ya no hay estrellas
Solo las lágrimas de la almohada, saben que su alma
tiene precio y su cuerpo no vale nada.

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No estoy en contra de la prostitución, ni esto es un pseudopoema moralista. La realidad es que el precio y valor del Ser le compete al mismo individuo. En diversas oportunidades he publicado en este blog que cambiaría fracciones de mi psique por un chocolate Hershey. Ahora, quiero un Ferrari, dos arepas de caviar, un pingüino ninja y once imitadores de Michael Jackson.

No obstante, lo que tiene más valor para mí son los principios y los valores de cada persona. No me importa cuán retorcidos sean, siempre y cuando sepan-en lo posible, ser fieles a ellos. En mi caso me he dado cuenta que lo más importante para mí es:

FELICIDAD
ESPERANZA
VOLUNTAD
VENGANZA
TRISTEZA
AMISTAD
FUERZA
AMOR
ODIO
EGO

Y en base a entender todas estas palabras inconexas, contradictorias y que parecen no tener ningún sentido, transito por esta vida siendo feliz en la medida de lo posible, y haciendo feliz a los demás siempre y cuando el resto de las personas no entre en conflicto con mi propia felicidad.

El precio de vivir la vida así, solo lo conocerá quien se atreva.