domingo, 26 de mayo de 2013

Fall




Impensable, fugaz, como el sueño al tocar los rayos del alba. Te reviste una lógica senil, otra gota para mis océanos de insanidad, pese a que todo tu ser yace en la receta secreta de mi desvivir. Un halo de no existencia reviste todo lo referente a tus ensoñaciones. No me ha importado jamás ocultarlo: a estos ojos sin cuencas no le asustan los orbes rotos de otro cadáver. Cabe en la noche suficiente recelo para ambos, y quizás esta vez el abismo se haga lo suficientemente estrecho como para rozar tu alma. Así caiga, otra vez.