sábado, 21 de julio de 2012

V. de Verlorene


V
Ellos ofrecían mundos que desconocían
La Chica Koi creyó en un cielo (que no existía)
Donde los peces volaban con negras plumas
Y los besos eran amor eterno y dulce espuma.

(Poema dedicado a la Chica Koi, mi Musa a la hora de dibujar ropa chic y rostros curiosos, pero bonitos)

Mis besos de neón, y mis abrazos virtuales, pecesito.