viernes, 27 de julio de 2012

Alter Nation






Somos un país sin fronteras. Nuestros pasaportes llevan los colores de todas las banderas, las edades solo marcan el paso del tiempo y toda nacionalidad se pierde en las sombras en cuanto nos damos cuenta de una gran verdad: somos humanos, y no importa el sexo, el idioma. la religión o la cultura, siempre lo seremos.

Amamos, creamos, vivimos. También experimentamos el odio, nos acecha la destrucción y somos conscientes de nuestra mortalidad hasta límites de lo grotesco. Puede que seamos los marginados, o los reyes de la metrópolis más decadente del globo, pero en Alter Nation somo todos iguales: no existe la discriminación, la intolerancia, la represión o la censura.

En Alter Nation todos pueden ser libres, porque tal vez en eso se parece la libertad a la felicidad y el amor: no todos podrían decir en palabras qué es, pero se sabe con exactitud cuando se pierde y cuando se gana en el Juego de la Vida.

Estos son tiempos en que somos esclavos sin grilletes, las manos que nos controlan no se ven a simple vista y el mundo cambia tan rápidamente que no sabemos en qué sentido girar, pero no importa, porque la lucha por la libertad comienza en la mente.

Comienza dentro de ti.