jueves, 14 de abril de 2011

Quasi una Fantasia



Y tu amor de la juventud yace en fragmentos,
Regados por el suelo tantos besos y caricias
Es un eco lejano la sinceridad de nuestras risas.
Ahora, añoro con lágrimas cada instante de esos momentos.

Como si hubiésemos olvidado el latir de nuestros corazones.
Veo que valoras esos instantes.
Cuando dábamos por hecho el amor incesante.
Ahora, veo que mis dudas tenían razones.

Me ahogué en el lujo y la elegancia.
No me negaste los bailes y festines.
Admiraban mi belleza, creía nobles sus fines.
Ahora, me siento vieja y rancia.

El amor fue remplazado por amistad.
Las alegrías consistían en retoños.
El piano era igual en los inviernos que en los otoños.
Ahora, me lamento de que ese amor no me trae felicidad.

...............................................

 Este poema lo escribí hace muchísimo tiempo, y está basado en el libro Felicidad Conyugal de Lev Tolstói, que habla del inevitable fin de los matrimonios que viven en su idílico mar de amor hasta que, finalmente, se estrellan contra la realidad. Muy triste, señores, muy triste. El título es el de la sonata para piano n° 14 de Beethoven, la cual es "la canción" de los desafortunado protagonistas.

  Supongo que me veo obligada a publicar esto porque no se me ocurre más nada y no sé cómo levantar el blog, comenzando por un cambio radical de imagen. Si tienen alguna sugerencia, no duden de mandarla, aunque no respondo si alguna le desagrada a Chuck Norris.

Besos, se les quiere.