sábado, 5 de marzo de 2011

...Y así regresó Anairo



  Cuán terrible es estar dos meses encerrada en un closet con Osmel Sousa  y Boris Izaguirre, pero ya estoy bien después de la traumática experiencia que fue presenciar una disputa marital entre esos dos. Volviendo al tema, seguro que a las personas que leen este blog (mi abuela, Chuck Norris y un cyber-acosador) les interesará saber dónde estuve metida, si todavía conservo mis dos riñones y si es cierto que cuando pasas al otro lado ves una luz blanca.

 Ocurrieron varias eventos inesperados estos dos meses que me impidieron volver por estos lares y que relataré en una cómoda lista:
  1. Mudanza: Odio las mudanzas, los repetitivos días de guardar y sacar cosas de una caja sin tener la garantía de que no se rompan (en especial si metes a un chihuahua llamado Floppy porque así es más fácil de transportar), ordenar todo en un terreno nuevo y desconocido, continuar la vida doméstica desde el mismo punto donde la dejaste suspendida. Llegué a un punto en que reflexioné viendo una colección extraordinaria de jarras para tomar cerveza (bebida que no consumo) y me pregunté "¿De verdad necesito todo esto?". Por fin entendí el valor de vivir solo con lo necesario, excepto mis libros de los cuales no podría desprenderme nunca.
  2. Me enamoré.Y tengo pintada una sonrisita estúpida e indeleble en el rostro como prueba de ello .
  3. Llegué a la conclusión de que no me gustan los perros, y solo le tengo una especial estima a los poodles porque se creen personas y resultan ser mucho más civilizados que la mayoría de la gente que conozco.
  4. Por cuestiones que escapan de mi control, retomé una relación congelada en el tiempo con mi padre. Él necesita entender que estoy en un constante proceso de cambio, y yo que él nunca cambiará. 
  5. Descuidé mis estudios.
  6. He cumplido tres de las doce promesas que me hice para este nuevo año...solo me falta conocer a Brad Pitt, escalar el Everest aguantando la respiración y decirle en la cara  a Perez Hilton que no entiendo por qué  es tan famoso. Si me preguntan cuáles son  realmente estas promesas les responderé en el idioma de mi país, es decir una serio de improperios regionalistas que les hará morirse de la risa.
 Eso es todo por hoy, ya que tengo pendiente una gran modificación de blog, al que veo muy cargado de cosas innecesarias. 

Besos, los extrañé.