sábado, 11 de septiembre de 2010

Amitié


En tus palabras se esconden secretos infinitamente hermosos, una sabiduría que lleva la insignia de la experiencia y la razón. Tu alegría es contagiosa y me hace feliz, porque tu propia felicidad vuela como un pájaro hasta mi corazón ,donde le aguardan duras pruebas, pero consigue entrar para hacerme sentir mejor. Mejor de lo que en realidad soy, mejor de lo que en realidad quiero ser. Es una inspiración que vuela hacia mí y tiene los colores del mundo, del espacio sin fin, del tiempo que no tiene un comienzo ni un final. La vida son ciclos, un día estás en la cima de la montaña contemplando a todos los que están en un mísero valle, y al siguiente la montaña se derrumbó y estás mucho peor, aplastado bajo el peso de una rocas que no  te dejan respirar. Hay tantas cosas que me gustaría decirte, y no logro una manera correcta de expresarlo, sin ponerme sentimental o intentando que no afloren nunca mis emociones. De alguna manera todo cuanto digo, cuento, hago, escribo, respiro, pienso...es un reflejo de mí, y tú, que ves más allá de mis ojos, en algún lugar del alma, tienes la certeza de entenderme. Y lo haces, sin duda.  Gracias, por todo, absolutamente todo.

Je t'adore, mon amie.



  Es increíble cuando cuentas con alguien que está allí para ti, y más si la amistad es recíproca, si tú también eres un amigo para esa persona. Los humanos tenemos defectos, todos, pero si conseguimos desarrollar nuestras virtudes, y dar lo mejor en pro de todos y de uno mismo, entonces el mundo sería a nuestros ojos el lugar maravilloso que en realidad es. 


Besos.