martes, 24 de agosto de 2010

La Metamorfosis de Franz Kafka




"Al despertar Gregorio Samsa una mañana, tras un sueño intranquilo, se encontró en su cama transformado en un repugnante bicho". Así comienza éste clásico de la literatura universal del grandioso escritor Franz Kafka. Es agónico, desesperante, triste, cruel. Gregorio es el que mantiene una familia de parásitos (su padre, su madre y su hermana) a través de un empleo que detesta. A pesar de que en un principio el principal antagonista es el padre ( a quien algunos atribuyen  como inspiración la tormentosa relación del autor con su progenitor), el antagonismo cambia cuando su hermana, aquella que en algún momento llevó a cabo la tarea de hacer menos penosa la vida para su hermano atrapado en ese cuerpo, es quien le traiciona despojándole de su condición de hermano y etiquetándolo como un monstruo. Pese a que Gregorio todavía conserva su consciencia humana, emociones, sentimientos y pensamientos, se ve atrapado bajo aquella coraza que es su caparazón y que, finalmente es el reflejo de su propio complejo de inferioridad ante la idea de ser un mero instrumento de su familia, tan interesada en lo material. Es un perfecto reflejo de la soledad, el retrato del aislamiento.El lector, más allá de si detesta a aquellas pequeñas criaturas que siempre buscamos eliminar, sentirá un profundo afecto por el dulce, gentil y sentimental Gregorio, mientras que se sentirá indignado por su familia.Generalmente se le representa como una cucaracha, pero yo coincido con el escritor ruso Vladimir Nabokov en que por la descripción que da Kafka (él nunca revela la especie del bicho) es un escarabajo. 

 Y hablando de rusos, no sé porqué, pero últimamente tengo un interés por la Revolución Rusa y la URRS que no me abandona. Mi padre, Engel, comunista utópico, me ha conseguido una síntesis de Vladimir Lenin y tiene una revista completa de Trosky, que seguramente tardará toda la vida en conseguir, con lo desordenado que es. También tiene información  de los Apótoles y de la CIA.  Por otro lado, mi lista de lecturas para finalizar el mes de agosto son Ficciones de Jorge Luis Borges, Divina Comedia Tomo II de Dante Aligheri y El Viejo y el Mar de Ernest Hemingway, del cual  vi una biografía y me llama la atención. Y es que si no pude hacer ningún viaje porque me enfermé dos veces (una en julio y otra en agosto), al menos puedo aprovechar el tiempo y leer aquellos libros que no podría leer en época de estudio sin hacer un esfuerzo sobrehumano.

Besos.